Blog de David Liern
Un blog ciudadano más…

Oct
29

En el pleno de ayer del Parlament se evidenció el poco interés del “oasis” por acercarse a los ciudadanos de a pie, y hacer caso a las reivindicaciones de éstos.

Montilla contestó, no sólo dando la espalda – de forma física – al diputado que le interpelaba, sino también dándosela a todos los catalanes que, indignados, han asistido últimamente a un verdadero escándalo de corrupciones en el oasis, que cada vez salpica a más gente.

Aquí la nota de prensa sobre lo ocurrido ayer.

Oct
19

Con el acto de contraprogramación mental que organiza C’s todos los años el 11 de septiembre, muchos nacionalistas catalanes infieren el criptonacionalismo español de este partidito por no hacer lo propio el 12 de octubre. En esta fecha, como millones de españoles, el partido en cuestión opta por irse de puente, ya que no tiene nada particular que celebrar.No tiene el más mínimo interés en participar en un relato solemne sobre la gens que le confiera sustancia a un ente nacional. En definitiva, no es un partido nacionalista español. En realidad, C’s es constitucionalista, aboga por las constituciones como elementos creadores de sujetos políticos, por lo que celebra el 6 de diciembre, fecha en la que en este país se constituyó la ciudadanía en un Estado social y democrático de derecho.

Ciertamente, que el 12 de octubre sea festivo es discutible, como tantas otras festividades (la Inmaculada Concepción, la Asunción, Todos los santos, la Semana Santa, etc.) que para la mayoría no tienen más significado que una ocasión para no ir a trabajar y, si la cartera acompaña, permitir irse por ahí unos pocos días. Se podría modificar el criterio, pero lo que es seguro es que nadie está dispuesto a perder días festivos por una razón de coherencia. Es sin duda un debate complejo que traspasaría la mera fecha en cuestión.

Bien, y ¿el 11 de septiembre? Pues aquí hay una diferencia notoria. En esta entrañable fecha las autoridades públicas participan en una ficción cargada de falsedades con un propósito político evidente en el que no todos los catalanes participamos ni tenemos por qué participar. Se podrá argüir que de la misma forma que en el 12 de octubre. Lo que pasa es que yo no he visto a ninguna autoridad pública clamando por la unión de todos los países hispánicos ni tan siquiera poniéndole cargado de solemnidad flores a la tumba de Colón. Los fastos se limitan a un desfile militar que si bien puede ser de un gusto controvertido, cuanto menos es un reconocimiento a la labor de los militares que sin posibilidad de rechistar son enviados a destinos aún más controvertidos. Discutible también, sin duda, pero nuevamente ésa sería otra cuestión.

Efectivamente, hay unos cuantos individuos que sí gustan en envolverse en banderas rojigualdas el 12 de octubre y lanzar proclamas de exaltación nacionalista española. Ahora bien, éstos no dejan de ser un puñado de grupúsculos marginales con los que existe la acertada convención de etiquetar como extrema derecha. Coincido. Ahora bien, sería de agradecer que se llevara a cabo un ejercicio de coherencia y a los del 11 de septiembre se les brindara la misma consideración. Ojalá que los de las antorchas fueran un mero grupúsculo marginal etiquetado como lo que son, extrema derecha.

Jaume Mestre, historiador, y miembro de la Sectorial de Jóvenes de C’s

Oct
08

El pasado jueves terminó mi primer pleno en el Parlamento de Cataluña, desde que, hace escasos, días tome posesión del acta de diputada por Ciudadanos (C’s).

Ha sido un honor y una responsabilidad. No es frecuente que una diputada novata, nada más llegar, tenga la oportunidad de intervenir en el Parlamento constituido en pleno, algo que no sucede muy a menudo. Algunos diputados, pese a repetir en varias legislaturas, no tienen la oportunidad de ocupar casi nunca la tribuna parlamentaria.
Para mí fue un día de sentimientos encontrados. Feliz, por una parte, de tener el privilegio de representar a cuantos llevaron a Ciudadanos al Parlament; por otra, fue un día triste, al suponer un baño de realidad, siendo testigo presencial del llamado “mundo en el que se desenvuelve la política”.
Mi desencanto entronca con el general de la mayoría de la ciudadanía y, por ello, supone un reto intentar romper ese círculo virtual y cerrado que manejan unos pocos. No conozco ni un solo político, ni un solo periodista de los medios, que no se lamente una y otra vez de la desafección de los ciudadanos a la política. ¡Qué gran hipocresía!
Lo que pasó en el Parlamento de Cataluña, en el pasado Pleno de Política General, si no fuera por la responsabilidad asumida, ¡es para salir corriendo… ! Y decir que me olviden, que me dedicaré a otra cosa.
Lo que he observado es una representación, eso sí muy formal, en donde lo “políticamente correcto” está instalado en el centro de poder de nuestra Comunidad (país-nación según repiten machaconamente).
Sólo así se entiende que el pasado día 1 de octubre, cuando en todos los periódicos se proclamaba la noticia del pago con fondos del Palau de la Música de las deudas del partido de Ángel Colom, actualmente integrante del ala soberanista de CiU, ni uno de los integrantes del PUC (Partido Único de Cataluña) hiciera la más mínima mención del tema, ni se aceptara la propuesta instada por Ciutadans de crear una comisión de investigación parlamentaria acerca de averiguar el destino de los cientos de millones desaparecidos del Palau. ¡Qué gran oportunidad perdida para hacer algo útil y de interés general!
Todo sigue igual. Seguimos igual desde el escándalo de las comisiones del “tres per cent”, que hiciera celebre el ex -President Maragall: los partidos del PUC han decidido que los ciudadanos somos idiotas y que aquí no pasa nada, ¡nunca pasa nada!.
Sí hubo, en cambio, declaraciones increíbles, pues mientras que el diputado Pelegrí (CiU) manifestó en la tribuna del Parlament, nada más y nada menos, que había llegado el momento de la transparencia y la responsabilidad política, luego a la hora de las votaciones lo demostraron cerrando el paso a su esclarecimiento y solicitud de la pertinente Comisión de Investigación, pero esa actitud con toda su incoherencia fue superada ampliamente por su compañero de escaño, el Sr. Felip Puig, quien a los medios declaró que el Sr. Colom es una víctima del caso Millet. ¡Acabáramos!. O la Sra. Rahola diciendo que ella no supo nada, que Colom es muy honrado, pero debería devolver el dinero, o un diputado de ERC, cuyo nombre siento ahora no recordar, diciendo que Colom es de CiU, y que le pregunten a él.
Al día siguiente aparece en la prensa la entrega por el Sr. Millet de 630.000 euros de los fondos de la Fundación del Palau de la Música a la Fundación Trias Fargas, vinculada a CiU y la justificación de que está legalmente contabilizada, cuando lo que es verdaderamente un escándalo es el trasvase de dinero de una Fundación con fines culturales-musicales a una Fundación Política, al margen de la fiscalización del Síndic de Greuges, y Montilla, cómo no, haciendo declaraciones para “su publico”, diciendo que la política debe estar al servicio de la cultura y no al revés. En fin, me siento profundamente a-v-e r-g-o-n-z-a-d-a.
Señores Montilla y Mas, ¿será posible ahora una Comisión de Investigación en el Parlamento del caso Millet-Colom-Fundación Trias Fargas y todas sus derivaciones, que pueda dilucidar las responsabilidades políticas, que no penales?
Otra de mis frustraciones, no tanto por ver reflejado nuestro trabajo en los medios de comunicación, que aunque muy preocupante es lo de menos, sino por la perversión informativa que representa y se da en Cataluña, es la omisión deliberada en los medios de comunicación de la exigencia de responsabilidad que hizo Ciutadans a los partidos políticos en el Parlamento, que es donde se debe hacer, en un caso tan escandaloso como el de Millet-Colom.
Díganme si no es para salir corriendo. Y otro motivo – suma y sigue- de desafección, con la que está cayendo, con la crisis que asola ya a muchas familias y ciudadanos de Cataluña y España: la clase política es absolutamente incapaz de alcanzar el más mínimo acuerdo, que no sea de interés meramente partidista y taparse sus vergüenzas. Es a lo único que alcanzan.
Así que de esta mi primera experiencia parlamentaria lo que puedo decirles es que Ciutadans es una voz más necesaria que nunca.
Como acaban las siete preguntas que semana a semana se hacía el viejo “hermano lobo”: “¿Cuándo desaparecerá la censura cinematográfica?” y el lobo contestaba: “el año que viene, si Dios quiere” Pues eso, esperemos que el blocaje al que la prensa catalana tiene sumido a C’s no sea como la censura franquista.
Carmen de Rivera, diputada de C’s en el Parlamento de Cataluña, y miembro del Comité Ejecutivo de Ciutadans (C’s).

Oct
06

Propuestas de Resolución subsiguientes al debate sobre la   Orientación de Política General que presentan los Diputados Albert Rivera Díaz y Carmen de Rivera Pla, pertenecientes a la formación CIUTADANS-PARTIDO DE LA CIUDADANÍA:

I. CRISIS ECONÓMICA

El Parlamento de Cataluña insta al Gobierno de la Generalitat a:
1. Trabajar en la creación de un sistema de ventanilla única, en colaboración con las demás administraciones públicas en aquellas materias en las que la Generalitat sea competente, con el fin de racionalizar el gasto público y dar un mejor y más eficiente servicio a los ciudadanos.

2. Ejercer de forma rigurosa sus funciones de control presupuestario y a establecer los mecanismos necesarios para garantizar que las subvenciones concedidas por la Generalitat sean efectivamente destinadas a los fines por las que fueron otorgadas. Así mismo, que se revoquen las subvenciones otorgadas a entidades privadas que tienen entre sus fines romper la cohesión social y territorial del país, y que defiendan planteamientos políticos que no respeten la legalidad democrática.

3. Establecer como prioridad del gasto público el aumento de personal en relación a los servicios básicos para la ciudadanía, entre otros, en los servicios sanitarios, judiciales, educativos y de seguridad pública.

4. Arbitrar las medidas necesarias para posibilitar el acceso efectivo al crédito por parte de Autónomos y Pequeñas Empresas.

II. CRISIS INSTITUCIONAL
El Parlamento de Cataluña, insta al Gobierno de la Generalitat a:
5. Acatar y hacer respetar las resoluciones de los Tribunales y en particular, la Sentencia del Tribunal Constitucional referente al Estatuto de Autonomía de Cataluña.

6. Hacer cumplir la legalidad vigente y el marco constitucional a los ayuntamientos catalanes, en virtud del Art. 86.5 del Estatuto de Cataluña, que le otorga la tutela sobre los ayuntamientos catalanes.

7. Manifestar su oposición a convocatorias ilegales e inconstitucionales que puedan formular entidades locales en materia de referéndum.

8. Cumplir y hacer cumplir a todas las administraciones públicas de Cataluña la Ley 39/1981, de 28 de octubre, Ley de Banderas.

III. DERECHOS Y LIBERTADES

El Parlamento de Cataluña insta al Gobierno de la Generalitat a:
9. Que respete la labor informativa de los profesionales de los medios de comunicación y en particular a que vele por el derecho a una información veraz de los ciudadanos y el derecho a la libertad de expresión e información de los profesionales. Así mismo, se insta al Gobierno a no solicitar informes con dinero público que tengan como finalidad controlar la opinión de los periodistas sobre la acción de gobierno.

10. Derogar el régimen sancionador de la ley de política lingüística sobre la rotulación de los establecimientos abiertos al público. Así mismo, se insta a que lleve a cabo la devolución de los importes recaudados en base a dichas sanciones y archive los expedientes abiertos a comerciantes que desarrollan su actividad en Cataluña.

11. Derogar la normativa vigente relativa a la limitación de velocidad del área metropolitana de Barcelona a 80 Km/h, y adopte el modelo de velocidad variable, según las condiciones metereológicas, la densidad de tráfico y el estado de la vía.

IV. CALIDAD DEMOCRÁTICA Y TRANSPARENCIA
El Parlamento de Cataluña manifiesta su voluntad de:
12. Aprobar la primera ley electoral catalana antes del final de esta legislatura, partiendo de las recomendaciones recogidas en el Informe de Expertos presentado en sede parlamentaria.

13. Constituir una comisión de investigación en sede parlamentaria y conforme a los requisitos recogidos en el Reglamento de la Cámara, cuya finalidad sea esclarecer los hechos acontecidos en el “caso Palau” y depurar, si fuera necesario, responsabilidades políticas.

14. Constituir una comisión de investigación en sede parlamentaria y conforme a los requisitos recogidos en el Reglamento de la Cámara, con el fin de esclarecer los hechos que llevaron al Gobierno de la Generalitat a solicitar a agentes externos a la administración pública, informes por valor de más de 32 millones de euros durante el año 2007, y en su caso depurar responsabilidades políticas.
Sep
30

- Artículo de opinión en EL PAÍS -

No se me ocurría ninguna idea para este artículo. E hice lo que suele hacerse en estos casos: encargué un informe a un amigo. Recibí un texto estupendo, 40 folios encuadernados en plástico con un título de lo más profesional: Consultoría técnica de contenidos y asistencia técnica para colaboradores del departamento de opinión.

Un informe realmente exhaustivo, se lo aseguro, dividido en dos partes. La primera, de 39 folios, contenía fotocopias de artículos publicados en otros diarios, con subrayados y notas sobre lo que era copiable (subapartado a), lo que era refritable (subapartado b) y lo que convenía no tocar (subapartado c). Este último subapartado estaba lleno de sutileza. Indicaba, por ejemplo, que no me convenía explicar que había desayunado un pavo relleno con callos, garbanzos y butifarras. “Lo que en la columna de Quim Monzó resulta enteramente natural, quedaría tal vez impostado si lo dijera usted”. ¿Qué les parece? La segunda parte, de un folio, se centraba en los aspectos más estrictamente técnicos: 4.000 pulsaciones, a ser posible sin faltas de ortografía, y un título breve y sugerente (se desaconsejaba vivamente el título Miscelánea del miércoles).

Estos asesoramientos externos, realizados por profesionales de prestigio (todos mis amigos lo son), son muy convenientes en mi trabajo. Imprescindibles, diría. Quedé muy contento con Consultoría técnica de contenidos, etcétera, porque delimitaba con claridad mi ámbito de actuación y me proporcionaba herramientas muy útiles para la confección de este artículo y, contando con la benevolencia de mis jefes, otros artículos en el futuro. Por supuesto, no se puede esperar que un informe de sólo 40 folios resuelva de una vez todos los problemas. La base era sólida. Sin embargo, seguía sin ocurrírseme una idea para llenar los 4.000 espacios.

Le encargué otro informe a otro amigo, y en un tiempo muy razonable (sólo siete semanas) llegó a mi mesa uno de los estudios más concienzudos que he leído: 18 folios rebosantes de datos. Ahora sé, por ejemplo, que Joan Barril ha escrito la palabra concepto en 64 ocasiones desde el mes de mayo y que Salvador Sostres ha conseguido siempre (durante el periodo estudiado en su caso, los últimos 23 años) incluir el adjetivo penoso en cualquier párrafo que contuviera el término socialismo. Comprenderán ustedes que con esta documentación a mano resulta más fácil escribir un artículo. Más fácil y más seguro. Siempre que se tenga una idea, claro está.

Pero donde no hay ideas, hay amigos. Encargué otro informe, esta vez ya con un poco más de prisa: ¡ah, señores, la tiranía del cierre! El texto me llegó enseguida, y en papel reciclado, ¡ojo! Por desgracia, y porque las prisas son malas, hubo un error. O yo me expliqué mal o mi amigo (un profesional excelente) no me entendió del todo bien. Su informe, La influencia del calentamiento global en la política de fichajes del CE Sabadell FC, no era lo que me hacía falta en este momento. Lo cual no significa que no resulte utilísimo más adelante, por lo que lo dejé en el cajón de los temas potencialmente interesantes.

Muy agobiado, llamé a un amigo que hace informes y le rogué que me enviara algo, lo que fuera, porque se me echaba el tiempo encima. En una hora me hizo llegar el estudio Joan Puigcercós, hombre de Estado, advirtiéndome que podía hacerme un precio muy bueno porque ya se lo había vendido cinco veces a Joan Puigcercós, hombre de Estado, y en la industria del informe, como en casi todas, la producción a gran escala abarata los costes.

En fin, qué voy a decirles. Nada nuevo, me temo. Me extendería en el tema “Joan Puigcercós, hombre de Estado” porque cuento con documentación significativa y relevante sobre el mismo, pero me parece un poco obvio. A Joan Puigcercós le conocen muy bien todos ustedes: es el hombre de Estado que sale en Polònia.

Voy a encargar unos informes para la semana próxima. Y a pasar las facturas de los ya recibidos. Aunque podrían parecer carillos (nada del otro mundo: 71.071 euros, todo incluido) y la prensa, lo sabemos, no tiene un duro, no hay nada como un informe para que el trabajo salga bien hecho. Además, no los pago yo. Y más además, ¿para qué están los amigos?

Enric González

Sep
29

- Noticia en Que.es -

El letrado sevillano Joaquin Moeckel exigió en los tribunales la devolución del canon digital en la compra de cuatro CDs que empleó para su trabajo. Lo ha conseguido.

Un abogado consigue que le devuelvan el canon digital

Productos afectados por el canon digital. José González/Qué!

El canon digital, una de las medidas más polémicas de los últimos tiempos, se ha topado con la perseverancia del abogado sevillano Joaquín Moeckel. Según relata abc.es, el letrado se indignó cuando, tras la compra de cuatro CDs en abril de 2008 para copiar referencias judiciales pidió la factura desglosada: comprobó que de cada 0,73 euros que le costaba cada unidad, 0,45 correspondía al coste del CD y 0,28 al canon de la SGAE.

Es decir, en total 1,12 euros de tributo que ahora una sentencia del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Sevilla ha reconocido como suyos.

La sentencia supone un varapalo a la SGAE que ahora podría tener que hacer frente a una avalancha de reclamaciones por parte de los profesionales e instituciones públicas que destinan los CDs a usos bien diferentes de la ‘copia pirata’.

Sep
24

- Noticia de E-noticies -

- Relacionado: Nota de prensa -

Castells, durante la sesión en el Parlament

Ciutadans ha solicitado a las administraciones implicadas en la gestión del Orfeo Català que depuren responsabilidades políticas entre sus responsables, puesto que ha sido demostrado que han existido negligencias tanto en los controles de las subvenciones recibidas por el Palau, como en el menosprecio de los informes de la Sindicatura de Cuentas. Asimismo, Rivera ha anunciado que en el Pleno de la próxima semana, demandará que en la Cámara Catalana se den explicaciones sobre la gestión del reparto del dinero público.

En el caso de los informes de la Generalitat, Albert Rivera ha declarado que “las conclusiones de la auditoría eran claras, que se habían despilfarrado recursos en informes innecesarios, cuyo precio estaba sobrevalorado y que podían haberse realizado por los técnicos de las consejerías, unas conclusiones que estaban provocando apatía y desconfianza en la sociedad, que podría traducirse en una crisis institucional”.

Para finalizar, Albert Rivera ha solicitado que “este caso no se convierta en el caso del 3% del primer tripartit, cuando no se depuraron responsabilidades políticas, ni se llegaron a esclarecer todas las conexiones, simplemente, se paso página”. C’s ha anunciado que llevara una propuesta de resolución en el próximo Pleno “encaminada a controlar las subvenciones y el despilfarro del dinero público por parte de la Generalitat”.

Sep
19

- Artículo de opinión publicado en LA VANGUARDIA del día 17/09/2009 -

En Cataluña está pasando algo que ahora empieza a percibirse, ya incubado hace tiempo: a través de los medios se trata impunemente, con menosprecio y deslealtad, a la ley y a los poderes públicos.

El lunes pasado, el president de la Generalitat José Montilla pronunció en Madrid una frase memorable: “Mientras yo sea presidente, en Cataluña se cumplirá la ley”. ¿Por qué digo que esta frase es memorable cuando se trata de una obviedad que en cualquier Estado de Derecho no hace falta ni siquiera proclamar porque se da siempre por supuesta? Pues precisamente por eso: algo que no debería ser noticia aquí lo es y va en titulares.

En Cataluña está pasando algo que ahora empieza a percibirse claramente pero que lleva incubándose desde hace ya tiempo: a través de los medios de comunicación se trata impunemente, con menosprecio y deslealtad, a la ley y a los poderes públicos. Una buena parte de los políticos y de los periodistas y colaboradores de los medios consideran a las leyes y a los poderes públicos con una doble vara de medir: las leyes catalanas son las legítimas y las españolas, aunque hay que acatarlas por obligación jurídica, son leyes impuestas. Por tanto, la lealtad plena – ética y jurídica – se predica sólo de las primeras, mientras que las segundas obligan jurídicamente pero no moralmente. Proclamar su incumplimiento es visto incluso como un gesto patriótico de lealtad “al país”, esta brumosa forma de denominar a Cataluña en contraposición a España.

Si hacemos balance de lo que ha sucedido este verano con la ya famosa “respuesta institucional” a una hipotética sentencia del TC que considere, vía declaración de nulidad o vía interpretativa, que ciertos preceptos del Estatut  son contrarios a la Constitución, queda ello perfectamente claro. Se ha declarado públicamente que había que presionar al TC, que el referéndum en Cataluña debe prevalecer sobre la sentencia, que Zapatero sería el responsable de dicha sentencia – como si manejara el Tribunal a su antojo -, que la sentencia debía incumplirse, que había que hacer un referéndum en Cataluña para derogarla o que Montilla debía encargarse de que el TC emitiera una resolución favorable. Todas estas ilegalidades, algunas incluso constitutivas de delito, las han propuesto, con el mayor descaro, políticos catalanes de primera fila: consellers  del Govern,  líderes de partidos políticos y ex -presidentes de la Generalitat.

Si se aceptan las reglas de un Estado de Derecho, ¿es normal dar una respuesta no jurídica sino política – desde las instituciones o en la calle – a las resoluciones de un órgano jurisdiccional, nada menos que al órgano garante de la Constitución? Para una mentalidad democrática resulta inconcebible. Ni los partidos que en Cataluña consideran que el Estatut contiene preceptos no adecuados a la Constitución, ni el mismo gobierno de Zapatero o el propio PSOE, que lo votó favorablemente, se les ha pasado por la cabeza dar una respuesta política a dicha resolución judicial, sea la que sea. Las sentencias se acatan y después, en su caso, mediante argumentos jurídicos – los únicos que puede utilizar un tribunal al pronunciarse –, se critican. Pero nunca los poderes públicos deben dar una respuesta institucional de carácter político.

¿Qué hubiera sucedido, supongamos, si durante este verano los partidos críticos con el Estatut hubieran comenzado a proponer respuestas parecidas, aunque de signo contrario, para presionar al TC? Sin duda hubieran sido tachados de anticatalanes y hasta de fascistas. Pero aquí está la diferencia: unos tienen la dignidad de respetar las reglas de derecho aunque ciertas resoluciones judiciales les sean adversas, mientras otros se lo permiten impunemente todo, es más, lo consideran natural y lógico. Algo pasa ahí, una cierta patología social, política o cultural, permite a algunos justificar esta falta de lealtad a la ley y a las instituciones de la democracia.

Lo más sorprendente, en este caso, es la seguridad de los nacionalistas catalanes respecto al contenido de una sentencia que todavía no se ha emitido. Por un lado afirman – como no podía ser menos – que el Estatut no contiene ninguna norma inconstitucional y, por otro, están convencidos de que el TC encontrará importantes motivos de inconstitucionalidad. ¿Cómo se entiende eso? ¿De dónde nace esta desconfianza? En el fondo, del victimismo. En efecto, la pregunta que no pueden dejar de formularse es la siguiente: ¿Cómo puede el TC, un órgano “español”, guardián de la Constitución “española”, respetar un Estatuto propuesto y ratificado por el pueblo de Cataluña?  No les cabe en la cabeza. “¡Seguro que se lo cargan!”, piensan para satisfacer su íntima ansia de “ser víctimas de España”. Ni nada ni nadie puede desviarles de la idea según la cual todo aquello que provenga de las instituciones que ellos llaman “españolas” – connotándolas así como ajenas  y hasta enemigas-  debe serles, por definición, desfavorable.

Si comprendieran que la Constitución la aprobamos entre todos los españoles, incluidos los catalanes, que las Cortes Generales que aprueban leyes – entre ellas el Estatut – y eligen directa o indirectamente  a los magistrados del TC, están compuestas de diputados y senadores representantes de todos, también de los catalanes, quizás llegarían a la conclusión de que la obligación democrática – jurídica y ética – es, antes que nada, cumplir con la ley y obedecer a las instituciones, aunque se discrepe de ellas. Está bien lo que ha dicho Montilla en Madrid: a ver si lo asumen los miembros de su gobierno. En la deslealtad a la ley siempre está la semilla de la discordia.

Francesc de Carreras Serra, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).

Sep
14

Para referirse a los últimos acontecimientos del día 13 sin perjudicar el buen nombre de Arenys de Munt y del conjunto de sus habitantes, habrá que buscar un nombre: mi propuesta es que sea Arenys de Menys.

Tras la pantomima del pretendido referéndum independentista y frente a la euforia de los sectores nacionalistas, a los demócratas nos queda un convencimiento triste y amargo: una votación que dé como resultado, para una cualquiera de las opciones propuestas, un porcentaje superior al 90%, sólo admite dos opciones:
La consulta es obvia y por tanto totalmente improcedente (no es el caso) ó las condiciones en que se ha realizado no reúnen las mínimas garantías democráticas.

En el caso de Arenys de Munt, estamos claramente en el segundo caso, y es que de entrada se ha establecido una edad mínima inferior a la admitida por la Ley Electoral, los organizadores no tienen capacidad legal para disponer del Censo, etc. y por si esto fuera poco, la Justicia lo ha declarado ilegal.

Además de los aspectos legales también los hay puramente políticos, y es que no se puede invocar a la democracia para imponer a los demás la opinión o pensamiento de unos cuantos, y es que el día 13 olvidaron por completo que la democracia exige que todas aquellas personas a quienes concierne una decisión, puedan libremente expresar su voluntad mediante el voto; cuando, como en este caso, sólo se permite votar a unos pocos con la intención de imponer ese resultado a los demás, estamos ante una tiranía.

Es de resaltar la pasividad de aquellos que deberían ser garantes de nuestra democracia y de nuestras libertades: ni el Gobierno Central ha movido un dedo, ni la Generalitat ha tomado cartas en el asunto: ¡Peligro! Podría perjudicarles, a los primeros de cara a los Presupuestos 2010 y a los segundos de cara al próximo Tripartito; estamos como siempre: lo importante es asegurar la poltrona y sus privilegios por encima de todo, al fin y al cabo, después del desastre de Cercanías, la misma gente que tardaba una hora más en ir al trabajo, les votaron más que nunca…. Un refrán catalán dice “mentre hi hagi burros anirem a cavall” (mientras haya burros cabalgaremos).

En estas condiciones el independentismo catalán se atreve, sin que nadie rechiste, a apelar a la libertad de expresión y a la democracia, presentándose, una vez más, como victimas oprimidas y como paladines de la libertad, contando para ello con la inestimable colaboración de aquellos Medios de Comunicación fieles al clientelismo subvencionado, que presentan la noticia como un ejemplo de democracia y el resultado como el acta que debe guiar a la democracia.

A los nacionalistas no les basta que los lobos guarden a los corderos, además exigen que se les considere a ellos los corderos y a los demás los lobos, de ese modo pueden justificarse y proclamar que los no nacionalistas son los opresores y totalitarios.

Para mí la pantomima del pasado domingo tiene una conclusión:

Hacer un referéndum democrático es algo más que una urna llena de papeletas.

Miguel-Angel Ibáñez, Regidor de C’s en Gavà, Secretario de Politica Municipal, y miembro del Comité Ejecutivo de C’s

Sep
11

- Noticia extraída de e-noticies -

- Enlace a la web de la campaña, “Vamos a contar diadas” -

El presidente de Ciutadans, Albert Rivera, ha asegurado que el catalanismo “es una religión” porque, durante el acto de conmemoración del 150 aniversario del nacimiento del presidente Francesc Macià, los expresidentes Pujol y Maragall “te decían los valores del catalanismo. Cómo tienes que actuar, vestir, como te tienes que comportar para transmitir el evangelio, el nacionalismo”.

En el acto de Ciutadans, Vamos a contar Diadas, el líder de la formación ha manifestado que “todo esto está pasado de moda” y ha pedido una Diada “que represente a cada uno de los catalanes. no queremos una Diada que enfrente a los catalanes. No queremos na Diada de quema de banderas. No queremos una Diada de estelades colgadas en los ayuntamientos ni una Diada de ex presidentes diciendo tonteries”.